Caballo

El caballo pertenece a la familia de los équidos y la subespecie Equus caballus ferus. Un caballo tiene un promedio de vida de entre 25-30 años y alcanza el desarrollo (ya se le considera adulto) a los cinco años. Es capaz de dormir tanto de pie como acostado. Los caballos son animales de pastoreo y se alimentan principalmente de forraje de buena calidad como el heno y pasto. Existen cerca de 300 razas de caballos que pueden ser diferenciadas en diferentes categorías.
A la hora de describir cómo se desplaza el caballo, los expertos hablan de “aires naturales”. Habitualmente se conocen tres, el paso, el trote y el galope, aunque algunos incluyen un cuarto, el denominado galope largo.
· El paso es el aire con el que el caballo se desplaza sin prisa y que suele utilizar cuando tiene que recorrer grandes distancias ya que le permite hacerlo sin cansarse. Se trata de un movimiento en cuatro tiempos, uno por cada casco que se apoya en el suelo.
· El Trote es un poco más rápido que el paso y resulta más cómodo tanto para el caballo como para el jinete. Se trata de un movimiento a dos tiempos, en los que el caballo mueve pie izquierdo, mano derecha, pie derecho y mano izquierda, entendiendo como manos y pies las patas delanteras y traseras.
· El galope es el aire con el que el caballo alcanza una mayor velocidad, y en él el caballo siempre lleva una mano por delante de la otra. Una vez que se domina el arte de la monta, suele ser el aire del que los jinetes más disfrutan. A diferencia de los otros dos, se trata de un aire en tres tiempos.
Algunos jinetes prefieren realizar lo que se llama galope levantado, levantándose sobre los estribos e inclinándose levemente hacia adelante hasta dejar de estar sentados sobre el caballo. Es importante que las rodillas estén bien apretadas a ambos lados del caballo.
Algunos jinetes prefieren realizar lo que se llama galope levantado, levantándose sobre los estribos e inclinándose levemente hacia adelante hasta dejar de estar sentados sobre el caballo. Es importante que las rodillas estén bien apretadas a ambos lados del caballo.
Cómo cepillar un caballo
Cepillar al caballo es esencial para que su pelaje se mantenga en perfectas condiciones y lo proteja del frío y de otras condiciones climáticas. Es importante que lo hagamos una vez que hayamos terminado de montar al caballo, o cuando éste haya terminado su trabajo, ya que en este momento su cuerpo está caliente por el sudor y será mucho más fácil eliminar la suciedad de este modo.
El primer paso será cepillar al caballo con un cepillo de raíces por todo el cuerpo, aunque siempre sin ejercer demasiada presión para no molestarle ni hacerle daño. Con ello, eliminaremos el barro que se haya quedado adherido a su cuerpo y limpiaremos el sudor, algo importante, sobre todo en invierno, ya que de lo contrario el animal puede resfriarse. Como hemos dicho, debemos cepillar todo el cuerpo, pero más especialmente la cabeza, la barriga y la parte interior de las patas, porque es en esas zonas donde se va a acumular más suciedad.
La importancia de la alimentación en los caballos
No todas las personas pueden llegar a tener el privilegio de encontrar una mascota que además de ser inmensamente bonita funcione como medio de transporte como sucede con el caballo. Este animal cuadrúpedo y muy cotizado en el mundo de los aficionados y
deportistas, es uno de los que mayor valor económico poseen en el planeta. Son difíciles de domar.
deportistas, es uno de los que mayor valor económico poseen en el planeta. Son difíciles de domar.Este maravillo mamífero por su singular fisonomía ha logrado alcanzar velocidades impresionantes por lo que compite en carreras demostrando su gran destreza. Su fortaleza física le permite desarrollar trabajos físicos como la carga pesada y el transporte de humanos, utilizado además en antiguas batallas por su resistencia corporal. Sin embargo se debe de tener un gran cuidado a la hora de alimentarlo ya que ellos son de naturaleza herbívora.
